La verdad es que yo lo uso con el agua para fregar el suelo. Un poco más rebajado en las botellas del cuarto de baño para las manos y a veces hasta para la cara.
Necesitamos un cubo de plástico.
El palo de una escoba.
Guantes por precaución.
Un palo o un alambre que sobrepase la anchura del cubo.
Y una resistencia blindada que se puede comprar en un ferreteria.
Fórmula:
Se va calentando agua, hasta que al cubo le falten unos 10 cms.
Se añaden 350 grs. de sosa cáustica. Apartándose un poco, al echarla poco a poco, para que los gases que emiten no se respiren. y se remueve con el palo de la escoba. Esto hará que el agua aún se vuelva más caliente.
Se le echa 2 lits. de aceite usado y colado.
Se remueve bien y mientras permanezca caliente, no hacer nada más.
Si se enfría, tocando el cubo por fuera y se nota completamente frío, se ata
la resistencia al palo que se apoyará sobre el cuello del cubo. Y de cuando en cuando se remueve.
Antes de pasarlo a botellas, poner una botella de 2 litros de suavizante blanco o azul, si el color no te gusta, se puede añadir un chorro de azulete, quedará azulado.
Si se hace esta operación una hora cada día, es fácil que al tercer día, esté ya listo para ponerlo en botellas plásticas de cuello ancho, donde se deberán remover un poco, los tres o cuatro primeros días. Las garrafas de agua de 5 litros van muy bien, pero no hay que llenarlas del todo, porque es fácil que después necesites ponerle agua, ya que el proceso de saponización empezará a madurar el jabón.
No usar nada metálico, sólo la resistencia, que ya sé que no le pasa nada, atándola de forma que la parte plástica externa, no quede sumergida.
A pesar de que parece tan difícil, es muy fácil.