
Mi piel es muy blanca y ayer me quemé al mediodía arreglando unos grifos de riego. No me dí cuenta de que llevaba una bata algo escotada en la espalda, a la hora de comer mi espalda era del color de los cangrejos fritos, completamente roja y ardiente.
Me puse una toalla mojada en la espalda, hasta que me bajó la temperatura de la piel, momentaneamente.
Batí una clara de huevo y con un pincel, mi marido se pasó la tarde poniéndomela y hoy, ya aunque esté roja, no me duele y la temperatura es normal.
Este es el consejo que los bomberos dieron a una señora que se quemó una mano y al día siguiente la tenía roja, pero no quemada.
La yema de huevo, es colágeno natural, es una proteína bonísima y que tiene esta fantástica aplicación en las quemaduras, incluso graves.

2 comentarios:
Me ha salvado la vida, qué remedio más efectivo, todo lo que yo diga, nada tiene que ver con la realidad. Juani
Mi hijo fue con amigos a la piscina y llegó tan quemado que a punto estuvimos de irnos a urgencias, probamos por probar, pero qué solución, en casa no vamos a olvidar que para las quemaduras, primero refrescar con agua y despues aplicaciones de claras de huevo. Gracias. Laura.
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